
La tercera generación del Honda CR-V se ha sometido a su primera actualización estética. Aunque mantiene prácticamente intactas las líneas que le han convertido en uno de los más atractivos todoterrenos de su segmento, las nuevas versiones conforman una propuesta más completa e interesante, sobre todo, por la incorporación del cambio automático a la mecánica diésel y sus cinco niveles de acabado.
Felipe Teruel
El Honda CR-V, que ya logró por méritos propios su lugar bajo el sol en el acalorado y repleto segmento de los SUV (Sport Utility Vehicle) de tamaño medio, se ha sometido a su primera actualización estética y mecánica desde su lanzamiento en 2006. Con la incorporación del motor diésel i-DTEC de 150 caballos que ahora se comercializa asociado a una transmisión automática de cinco velocidades para favorecer el confort y la suavidad de marcha ya de por sí muy refinada en las versiones anteriores con motorizaciones de gasolina o gasóleo. Además de estas aportaciones técnicas, el nuevo Honda CR-V 2010 presenta nuevos paragolpes, una parrilla que cambia las líneas paralelas por las formas hexagonales, de aspecto más deportivo, un capó con más empaque y llantas de nuevo diseño.
En el interior, la actualización afecta directamente a los acabados de los paneles de las puertas, las inserciones decorativas, que ahora se combinan con los colores de la tapicería de los asientos y las alfombrillas para mejorar el aspecto y favorecer la elegancia de un habitáculo que destaca por sus buenas condiciones ergonómicas y la racional distribución de su espacio.

El cuadro de instrumentos, sin embargo, apenas sufre modificaciones. Aunque destaca por la calidad de todos los mandos, la luminosidad y claridad del velocímetro y el cuentarrevoluciones, situados a la derecha y a la izquierda respectivamente, con leds blancos y retroiluminación en color azul. Entre ambos contadores están los indicadores digitales de temperatura del agua y del nivel de combustible, con iluminación progresiva, y por encima aparece el icono de puertas cerradas y la temperatura exterior, además de una serie de indicadores que se pueden visualizar mediante el accionamiento de los mandos de control integrados en el volante.
Cinco niveles de acabado
Los asientos, independientemente de la versión de acabado, son cómodos y con un grado de dureza que hacen que los largos desplazamientos no se conviertan en un suplicio. Las plazas traseras también permiten diferentes ajustes del respaldo y desplazamientos individuales para ampliar o reducir el espacio disponible para las piernas y la capacidad del maletero cuando viajan cinco pasajeros, mientras que las puertas traseras, que se abren hasta 80 grados, y el rebaje de los estribos facilitan el acceso.
En cuanto a equipamiento y acabados, están disponibles cinco niveles diferentes: Comfort, Elegance, Lifestyle, Luxury e Innova. El acabado Comfort, el más elemental, cuenta con llantas de 17 pulgadas, faros antiniebla, aire acondicionado, ordenador de viaje, radio CD con lector MP3 y mandos de control en el volante. El acabado Innova, el más completo, cuenta de serie con llantas de 18 pulgadas, sistema de navegación DVD, bluetooth con reconocimiento de voz, cámara trasera de función parking, tapicería en piel, sistema de alumbrado delantero activo, sistema de prevención y mitigación de impactos y pretensión electrónica de cinturones de seguridad.
Motores más eficientes
El Honda CR-V 2010 se comercializa con dos mecánicas, una de gasolina y otra diésel, ambas con 150 caballos de potencia. Aunque se ha mejorado la mejor eficiencia del motor de gasolina de 2.0 litros con una reducción del consumo, la gran novedad de esta nueva gama está en la versión con motorización diésel de 2.2 litros i-DTEC, que mejora sus prestaciones, reduce los consumos y puede incorporar, por vez primera en la historia particular de este modelo, la transmisión automática de cinco velocidades. Cuenta, además, con la última tecnología piezoeléctrica de inyección de combustible, una recirculación de los gases de escape más eficiente y un filtro de partículas que reduce considerablemente las emisiones sin penalizar su rendimiento. Todo lo contrario, eleva la potencia y el par motor para aumentar el dinamismo de conducción.
Y es que esta mecánica i-DTCE 2.2 litros, que adopta las mejores cualidades del reputado propulsor i-CDTi de Honda, de 140 caballos, considerado como uno de los propulsores más limpios, eficientes y refinados del mercado, responde bien a bajo régimen, empuja con fuerza en las subidas y se muestra muy ágil en las carreteras de montaña, siempre con un consumo que no alcanza los ocho litros a velocidades legales.
Al volante, sobre un recorrido de poco más de 100 kilómetros repartidos por trayectos sobre autovías y carreteras secundarias, ofrece unas prestaciones más que satisfactorias. Se mueve con soltura y aplomo, ofrece una potencia sobrada en cualquier trazado, es elástico y empuja con fuerza en las subidas sin agobiar el cuentavueltas ni penalizar el consumo, que en raras ocasiones supera los 8 litros cada 100 kilómetros cuando se rueda por encima de los límites legales o si se apuran las velocidades cuando se conduce con el cambio manual.

El sistema de tracción 4×4 a tiempo real, que sólo entra en funcionamiento cuando detecta problemas de adherencia en cualquiera de las ruedas, aporta seguridad sobre asfalto mojado, con nieve o en caminos de tierra. En condiciones normales, este sistema transmite la tracción a las ruedas delanteras, aunque si estas pierden agarre, automáticamente, envía la potencia a las ruedas traseras para completar la tracción sobre los dos ejes.
En resumen, el nuevo Honda CR-V, con motorización diésel de 150 CV, es un todoterreno de tamaño medio que transmite deportividad y ligereza en el uso diario, tanto en desplazamientos por ciudad como por carretera, que muestra un buen comportamiento fuera del asfalto y que resulta muy apropiado para largos recorridos por su capacidad, comodidad y dinamismo de marcha, ahora mejorados con la incorporación de la transmisión automática y el nuevo propulsor 2.2 i-DTEC. En fin, toda una evolución que perfecciona un modelo con estilo propio y mejora sus cualidades después de casi cuatro años de éxito en el mercado de los SUV de tamaño medio.
FICHA TÉCNICA
HONDA CR-V 2010
Motores: Gasolina y diésel de 4 cilindros en línea i-VTEC e i-DTCE, respectivamente; 16 válvulas y posición transversal. Cilindradas: 1.997 centímetros cúbicos (gasolina) y 2.199 cc (diésel). Inyección directa de gasolina e inyección turbo con intercooler y raíl común. Potencia 150 CV a 6.200 rpm y Par motor: 192 Nm. a 4.200 rpm (gasolina). Potencia 150 CV a 4.000 rpm y 350 Nm de par motor (diésel).
Transmisión: Tracción 4×4 en tiempo real. Caja de cambios manual de 6 velocidades o automática opcional de cinco.
Dirección: De cremallera con asistencia electromecánica.
Frenos: Delanteros y traseros de discos ventilados con pinza flotante de un sólo pistón.
Suspensión: Delantera: de tipo McPherson. Eje trasero: de doble brazo oscilante.
Ruedas: Llantas de aleación de 17 o 18 pulgadas..
Prestaciones: Velocidad máxima: 190 km/h. Aceleración: de 0 a 100 en 10,2 con motorización de gasolina y 9,6 segundos con mecánica diésel y caja de cambios manual de 6 velocidades.
Peso: 1.499 kilos (motor gasolina) y 1.652 kilos ( diésel) .
Dimensiones: Largo: 4.574 mm. Ancho: 1.820 mm. Alto: 1.850 mm.
Consumos: Con motor gasolina: urbano: 10,5 litros; interurbano, 6,9 l; combinado, 8,2 l cada 100 kilómetros. Con motor diésel y cambio manual: urbano: 8 litros; interurbano, 5,6; combinado, 6,5 l cada 100 kilómetros
Precios: entre 27.500 y 40.300 euros.
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